"EL VIAJERO QUE REGRESA NUNCA ES LA MISMA PERSONA QUE ERA ANTES DE IRSE"
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30/09/2019

El Bruc y la guerra contra Francia


A pie de la autovía A-2 encontramos un desvío hacia la población del Bruc, cosa la cual no debería llamarnos la atención lo más mínimo, si no fuera porque, hace muchísimos años, esa zona fue clave en la derrota de las tropas de Napoleón y la guerra de la Independencia contra Francia, aunque en ello haya parte de realidad (mucha) y parte de leyenda.
La realidad histórica nos relata que, en 1808, los franceses entraban a territorio español por Girona y mediado febrero habían conquistado ya Barcelona, pasando a dirigir Catalunya desde allí, sumiendo a ésta en una grave crisis al verse interrumpido el comercio con América.
En junio de ese mismo año, tropas galas formadas por unos 3800 hombres se dirigieron hacia Lleida y Zaragoza con órdenes de conquistar la ciudad de Igualada, casi a mitad de camino entre Barcelona y la capital leridana.


A pesar que todos sus hombres eran militares y en cambio, el ejército español estaba formado a medias entre profesionales y voluntarios, los conocidos como "somatenes", y con casi la mitad de efectivos en sus filas, consiguieron tender una emboscada al ejército francés, consumándose la primera de sus derrotas el día 6 de Junio.
Justo ocho días después tenía lugar la segunda batalla, con las tropas francesas mucho más preparadas esta vez y con el general Chabran al mando. Pero a pesar que el ejército español contaba ya solamente con unos 1500 hombres, se infligió una nueva derrota a Napoleón.


Esta es la historia de dicha batalla pero la leyenda, como todas basada en parte de realidad, nos cuenta de la lucha de un pueblo prácticamente sin armas ni formación militar contra el hasta entonces invencible ejército de Napoleón.
Ya en 1809, algunos historiadores cuentan que un joven de la población de Santpedor, conocido posteriormente como Isidre Llusà Casanovas, armado únicamente con un tambor (o timbal, de ahí lo de "timbaler del Bruc") y viendo la imposibilidad de vencer a los franceses, empezó a tocar y tocar sin descanso, consiguiendo sin saberlo que el eco de su tambor, al chocar contra el macizo de Montserrat, descolocara completamente al enemigo, el cual creyó que había muchísimos más españoles de los que habían supuesto inicialmente. España 2 - Francia 0.


Y fue en honor de dicho combatiente que se erigió en las afueras de la población una inmensa estatua, obra del escultor Frederic Marés, en la cual se puede leer (aunque nosotros no lo encontramos por ninguna parte) una frase que resume a la perfección lo que allí sucedió.

"VIAJERO, PARA AQUÍ, QUE EL FRANCÉS TAMBIÉN PARÓ,
EL QUE POR TODO PASÓ NO PUDO PASAR DE AQUÍ"


Os dejamos un vídeo para vuestra playlist que es lo más parecido a tambores que hemos encontrado recientemente. ¡Que lo disfrutéis!

25/04/2018

El santuario del Opus Dei: Torreciudad


Como muchos ya sabréis, el centro oficial reconocido de culto y peregrinación del Opus Dei y para los creyentes en general es el Santuario de Torreciudad, en la población de Secastilla, una espectacular construcción promovida por el fundador de la orden, San José Mª Escrivà de Balaguer y construida por Heliodoro Dols allá por 1975 en sustitución de la antigua ermita, en la cual se empezó a rendir culto a la Virgen de Torreciudad ya sobre 1800. Forma parte de la Ruta Mariana, junto al Pilar, Montserrat, Verge de Meritxel (Andorra) y Lourdes (Francia).
Si algo llama la atención del santuario es, además de su vasta explanada, las curiosas columnas que se sitúan justo a la entrada, en el porche de la iglesia. De forma ascendente y con motivos indefinidos en la parte principal y humanos en la superior, llaman poderosamente la atención del visitante.


Teniendo en cuenta que estamos en Aragón, los materiales más empleados son, como no, el ladrillo visto para la construcción propiamente dicha y el alabastro, mucho más delicado y frágil, para las ventanas y especialmente, el retablo del Altar Mayor, obra de Joan Mayné, de un tamaño inmenso y en el cual se representan escenas de la vida de la Virgen María. Abajo en el centro encontramos la talla románica que representa la Virgen de Torreciudad.
Como es habitual en pórticos de esta zona, en el centro de éste encontramos un óculo,


Desde el interior, el diseño sigue imponiendo un respeto, seguramente buscado, por su pesada contundencia a base de ladrillo y sin prácticamente ninguna abertura. Como podéis ver, a la izquierda del altar encontramos una representación dorada del fundador del Opus, añadida en 1994.


La única luz que entra en el templo la encontramos en la pared trasera, la cual presenta una especie de celosía la cual deja traspasar un poco de claridad, aunque rota al instante por cuatro inmensas columnas del mismo estilo que las del exterior.
En la planta superior se encuentra el órgano, bastante conocido por un festival de música que se celebra en agosto y poseer más de 4000 tubos. ¡¡Ahí es nada!!


Por ambos laterales del presbiterio accederemos a una pequeña sala donde se expone el retablo de la Virgen o el llamado "paso del medallón". Bajo dicho retablo y rodeado de mármol verde, se expone el medallón que besan los fielos para alabar a la Virgen y que es el mismo que antaño llevaba colgado del cuello con una cinta y besaban los romeros.


Saliendo al exterior y justo debajo de la nave principal encontramos la cripta, en la que tenemos multitud de confesionarios, tres capillas, aunque realmente hay una cuarta dedicada a la Sagrada Familia y especialmente destaca una colección de más de 400 imágenes de la Virgen, enviadas o traídas ex-profeso desde cualquier punto del planeta por peregrinos.


Saliendo de la explanada del templo, pasado el párking, encontraremos el camino que nos llevará hasta la antigua ermita, ahora restaurada, y en la cual aun se puede apreciar el retablo que alberga en su interior.


Aunque seguramente lo que más nos llamará la atención serán las imponentes vistas que desde aquí nos ofrece el embalse, la presa del cual veremos más adelante en nuestro camino de vuelta a casa.


Si después del recorrido os sobra un ratito, podéis aprovechar y visitar las cercanas poblaciones de Secastilla o la Puebla de Castro, que aun guardan alguna reminiscencia medieval, con pasadizos en sus estrechas calles o puertas de entrada a la población.


Deshacemos el camino y enfilamos la ruta de vuelta y como os decíamos antes, pasaremos justo al lado de la presa de El Grado. Os aconsejamos parar al lado de la carretera y bajar del coche un momento. Os parecerá un poco absurdo el recomendar una presa pero parece tan al alcance de nuestra mano y coincidió que estaba desembalsando agua por una de sus compuertas laterales, que valió realmente la pena estarse un buen rato contemplando el espectáculo. 


Desde El Grado nos dirigimos ya para finalizar hasta el pueblo de Naval, donde podremos visitar la colegiata de Santa María la Mayor, obra de estilo gótico del S.XVI.
Después de una fuerte subida, toda de adoquines, llegaremos a su puerta principal y si bordeamos su sólida construcción observaremos con mejor perspectiva sus líneas y su campanario.

18/04/2018

Cripta Gaudí y Colonia Güell, pruebas de estilo


De todos es conocida la febril actividad industrial en Catalunya hacia principios de 1900 y muy especialmente del textil, en localidades del área metropolitana de Barcelona o algo más alejadas (también de los conflictos socio-laborales de la capital) como es el caso de la Colonia Güell, en Santa Coloma de Cervelló,
Allí empezó a fundarse por obra del empresario Eusebi Güell alrededor de su finca y a diferencia de otras colonias, la equipó con todas las comodidades posibles para sus empleados: centro médico, biblioteca, escuela y, obvio, iglesia.


Güell encargó la construcción de todo el conjunto a un tal.....Gaudí, el cual, junto a otros "secuaces" suyos como Berenguer y Rubió perpetraron maravillas arquitectónicas que han sobrevivido hasta nuestros días tales como Ca l'Ordal y Ca l'Espinal o la fantástica escuela de la colonia.


A causa de la grave crisis de principios de los 70 la fábrica cesó su actividad en 1973, asestando un duro golpe a los habitantes de la colonia. Las propiedades se fueron vendiendo de forma disgregada y las viviendas, hasta entonces cedidas en simbólico alquiler a los trabajadores, fueron adquiridas por éstos de forma definitiva.
Esta primera parte es lo que se nos explica en el recorrido guiado por el pueblo, de 1 hora de duración aprox., totalmente recomendable ya que es básico conocer la historia de este lugar para apreciar mejor donde nos encontramos. Las entradas se pueden adquirir por internet (WEB) o en la Oficina de Turismo de la localidad.
Enfilamos la segunda parte de nuestra visita hacia una de las construcciones más llamativas de Catalunya, no en vano se usó como banco de pruebas de la mismísima Sagrada Familia. Nos referimos, como no, a la Cripta Gaudí.


Un edificio singular, ya en su vista exterior, donde destacan especialmente sus columnas imposibles y los vitrales por todo su perímetro, techos que parece que vayan a caerse y mil detalles más que se nos escapan a los menos versados en arquitectura.


Detalles como que en la decoración de la bajo-cubierta del porche encontramos una curiosas cruces realizadas en azulejo negro en las que todas, todas las aspas presentan 7 fragmentos. ¿El porqué de esta referencia al número 7? El guía ofrece algunas explicaciones pero que no dejan de ser elucubraciones.


Mientras nos explicaban ésto, nos fijamos en las columnas de la entrada, las cuales llevan encastadas trozos de piedra mezclada con restos como metálicos, de un fuerte color negruzco. Desde luego para reforzar no es. ¿Recurso estilístico del genio quizás? Quizás. O no.


Aunque el regalo bueno, el Gordo, la quiniela de 15, nos aguarda en el interior de la cripta. Lo primero que nos recibe e impacta son dos inmensas pilas de agua bendita en forma de concha. Simplemente impresionantes.


Y para impresionante cuando las bordeamos y aparecemos en la sala principal, rectifico, la única sala ya que la Cripta Gaudí es una nave de una sola planta. Uno se queda medio embobado, sin saber donde mirar exactamente, si a las torcidas columnas, si al techo realizado en ladrillo...


Menos mal que el guía, un auténtico experto, nos hizo sentar a todo el grupo en los bancos, curioso para una iglesia que sean de a dos, y una vez situados empezó con la historia y los detalles que nos rodeaban. Sabemos que la cripta está realmente inacabada (muy típico del pobre Gaudí) ya que, a la muerte del Sr.Güell, sus herederos cortaron toda inyección económica al proyecto.
También que, aun en vida el patriarca de la familia, en una de sus visitas a las obras, exclamó sorprendido y muy molesto por la oscuridad que presentaba la iglesia ya que la luz que se filtraba por los vitrales era muy tenue.
La solución de un genio no podía ser otra que una genialidad: hacer que los cristales se pudiesen abrir con un movimiento parecido al de las alas de una mariposa, tirando simplemente de una cuerda.


Si algunos habéis seguido un poco los trabajos de Gaudí sabréis que hay elementos que siempre están presentes en sus obras, tales como la naturaleza, a la que consideraba la madre de todo y también su tierra natal, Catalunya. No podía ser que en una obra como ésta no hubiese ninguna referencia a la segunda y que mejor que situar junto al altar principal, un segundo con la imagen de la Moreneta, Virgen de Montserrat.


Habría tanto que contar de un lugar como éste que se hace realmente imposible, al menos para nosotros, el hacerlo correctamente. Solo podemos más que recomendaros encarecidamente visitar la Colonia Güell y la Cripta Gaudí porque es de aquellas escapadas que uno recordará durante mucho tiempo. ¡Nos vemos pronto!

11/12/2017

Pont del Diable, ingeniería romana


Situado en medio de un bosque, se abre de repente ante nuestros ojos el imponente Pont del Diable, o Acueducto de les Ferreres, sorprendiendo hasta a los menos interesados en este tipo de patrimonio, en la cultura o la historia.


Construído por los romanos en la época de Augusto, en el S.I a.C.para suministrar agua a la ciudad de Tarraco desde el actual río Francolí, estuvo en uso hasta buena parte del S.XVIII.
Era, y es, tal su magnificencia que las gentes creyeron que había sido obra del diablo (de ahí su sobrenombre). Pero no, fue únicamente obra del hombre en su afán por dominar y controlar un bien tan escaso y preciado como era, y es, el agua.


El acueducto se sitúa a unos 4 kilómetros de la capital catalana. Combina un exquisito gusto en su construcción, dentro de la sobriedad, con la practicidad que requiere una obra de este tipo. Tiene una longitud de 217 metros y una altura de 27 metros en su punto más elevado, repartiendo dicha distancia en dos niveles de arcos construidos con sillares unidos en seco.
Uno se imagina como debió ser su construcción, con el ruido de las piedras al ser picadas, las poleas para elevarlas y especialmente, el sonido del agua cuando recorría el canal superior.


Dicho canal presenta un desnivel de 40 centímetros entre su extremo norte y el sur, suficientes para que el agua salvase los 217 metros que hemos citado antes y siguiera su curso hacia Tarraco.
Ahora se hace realmente curioso pasar caminando de un lado a otro e imaginar que por allí corrió agua siglos atrás, por esas doradas piedras de origen mediterráneo y grandes imperfecciones a causa de la erosión.


Además del puente en sí, descubrimos en uno de sus arcos la recreación de un pequeño pesebre, suponemos que tradición de los encargados del lugar el instalarlo cada año por Navidad.


Partiendo de uno de sus extremos encontramos una pasarela de madera que nos llevará por un instante a un área de descanso de la carretera y en la cual tenemos un gran mirador con vistas a todo el bosque con el acueducto sobresaliendo al fondo. Fantástica estampa.


Y por supuesto, la única canción que correspondía dejaros es la famosísima del grupo catalán Els Pets "Tarragona m'esborrona", en la letra de la cual se hace mención expresa del puente que visitamos.