"EL VIAJERO QUE REGRESA NUNCA ES LA MISMA PERSONA QUE ERA ANTES DE IRSE"
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20/02/2020

La Guerra Civil en Balaguer y alrededores


El Merengue (nada que ver con el fútbol y algo más con el postre) es un pequeño cerro ubicado a pocos kilómetros de Balaguer (Lleida), capital de La Noguera, punto el cual fue testigo de los hechos del llamado Cap de Pont allá por 1938. Para llegar a él tenemos que dirigirnos hacia Tremp y después desviarnos dirección Camarasa. En cuanto lleguemos al club de tenis, a mano izquierda veremos un cartel indicativo.


Posición defensiva del bando franquista, en ella perdieron la vida muchos integrantes republicanos de la llamada Quinta del Biberón, enviados a la lucha sin haber cumplido ni la mayoría de edad y prácticamente con nula experiencia en combate.
Hablábamos al principio de la relación del nombre ya que se cuenta que un oficial republicano, momentos antes de intentar el asalto a la colina, animó a los jóvenes soldados diciéndoles "¡¡Venga chicos, que ésto nos lo comemos como un merengue!!".


Llegados al lugar, encontramos una explanada donde aparcar sin problemas y desde allí parten unas escaleras que nos llevarán a la parte más alta y desde donde tenemos una visión de 360 grados de toda la zona y del otro lado del cerro, donde se ubican las trincheras. Solo nos queda descender por un sendero hasta sumergirnos en lo que antaño fue estancia durante un tiempo de inocentes luchando sin saber muy bien porque ni por quien.


Huelga decir que los paneles de madera se colocaron posteriormente para que el espacio fuera visitable y que en plena guerra, las trincheras estaban excavadas directamente en la tierra. Algunas de estas paredes incluso se han venido abajo haciendo imposible el acceder al otro lado. Los sacos para protegerse, que antaño se llenaban de arena o tierra, ahora están simulados con cemento pero dan el pego bastante bien. Hemos creído que sería interesante dejaros un pequeño vídeo del recorrido que se puede realizar.


Dejamos atrás El Merengue y siguiendo la misma carretera, unos kilómetros más adelante encontraremos otra señal que nos indica Fosas de la Guerra Civil. No os volváis locos antes de tiempo ya que, salvo error nuestro, se trata simplemente del antiguo cementerio en el que, en uno de sus laterales se ha erigido un pequeño panteón a modo de recuerdo a las víctimas de tan triste episodio de la historia de nuestro país.

17/01/2018

Estany d'Ivars, refugio de fauna y flora

L'estany (estanque) de Ivars-Vila-sana es una inmensa laguna que se sitúa entre estas dos poblaciones eminentemente agrícolas del llano de Lleida, siendo de las mayores de Catalunya, junto al Delta de l'Ebre y els Aiguamolls de l'Empordà.


En 1861, con la construcción del canal d'Urgell, se alteró completamente la tipología de las aguas de la laguna, pasando a acumular estas de forma continuada hasta alcanzar dimensiones realmente importantes y profundidades de casi 4 metros.
Ello provocó que el lugar se convirtiera en lugar de reunión y vida social, así como centro económico, cultural y de ocio para las gentes de alrededor. Se empezó a practicar la caza del pato con mucha frecuencia y la pesca, en especial de anguila.
A pesar de un uso tan habitual por parte del pueblo y el movimiento general que ello conllevaba, ya se empezaba a hablar de un faraónico proyecto para desecar todo el lago y convertirlo en terrenos de cultivo. Ya hubo un primer conato allá por 1914, sin éxito gracias a la oposición de los regantes.
Pero llegado 1951, la conjunción de diversos motivos y a pesar de la voluntad popular, hizo que se llevaran adelante las obras de desecación hasta la total desaparición del estanque.
Este suceso histórico para la zona lo recordamos con sentimientos encontrados en mi familia ya que mi padre fue el capataz de todas las obras que se realizaron allí.


Pero dicen que el pueblo nunca olvida y al menos en este caso, así fue. El "estany" siempre había estado vivo en la memoria de los habitantes de la zona y sobre principios de los 90, el Ayuntamiento de Ivars puso negro sobre blanco para la recuperación del enclave, junto a su homólogo de Vila-sana, el Consell Comarcal del Pla d'Urgell y la Diputació de Lleida, con la consiguiente creación en 2002 del Consorci de l'Estany.


Después de recuperar la propiedad de 165 fincas y diversas obras, unas más complejas que otras, se perfiló el perímetro y se crearon las islas artificiales que tiene actualmente el estanque, además también de la construcción de embarcaderos y varios miradores y puntos de avistamiento.


En 2005 se empezó el llenado, que se alargó hasta bien entrado 2009. Solo ese año el lugar ya recibió
50.000 visitantes. Y no había hecho más que empezar.
Actualmente no hay día en que vayamos y estemos solos. Siempre hay alguien paseando, haciendo running o en bici, sacando fotos, etc... Si queremos dar la vuelta completa tenemos unos 5 kilómetros por delante, completamente llanos, durante los cuales podemos intentar avistar alguna de las múltiples especies animales que allí habitan.


Podemos visitar "Cal Sinén", la histórica masía que ha perdurado en el tiempo, ahora habilitada como centro de información a los visitantes. Recordad que tenéis dos zonas de aparcamiento, una accediendo desde Vila-sana y la otra desde Ivars d'Urgell.

11/04/2017

Kilómetro cero de Catalunya

Dicen que es importante saber quienes somos, donde estamos, adonde vamos y de donde venimos. Muy cierto. Y también es muy cierto que muy pocas personas conocen el centro geográfico de, al menos su país o región de residencia. Porque todos sabemos que el centro de España está en la Puerta del Sol ¿verdad? Como diría el entrañable Palomino.....¡MENTIRAA! El teórico centro geográfico de la Península Ibérica se discute entre dos puntos, ambos en la provincia de Madrid: el cerro de los Angeles y la población de Pinto.
Pero nuestra escapada se centró esta vez, nunca mejor dicho, en visitar el centro de Catalunya, del cual en principio no hay discusión. Lo encontramos en el pueblecito de Pinós, en Lleida, o mejor dicho muy cerca del Santuario de Pinós.


Para llegar hasta aquí tomamos la A-2 y a la altura de Cervera cogemos el Eje Transversal C-25 hasta la salida 103, Igualada-Calaf. Una vez fuera, accedemos a la C-1412 dirección Calonge para posteriormente ir siguiendo los rótulos de Pinós-Ardèvol-Su.
Cuando llegamos encontramos sitio suficiente para aparcar a pesar de que había más afluencia de gente de la esperada. Justo al lado del santuario encontramos un hostal, ideal para un cafetito de esos que tanto apetecen.
A menos de 1 km.andando por terreno asfaltado encontraremos un desvío a mano derecha donde pone "Rosa dels Vents" el cual, en pocos metros nos lleva hasta una pequeña torreta con unas escaleras en un lateral.


Y justo al llegar arriba encontramos esculpida en la piedra una rosa de los vientos, con el nombre de todos los que soplan en la región, los puntos cardinales y varias de las ciudades más importantes de Catalunya para que nos situemos.
Las vistas desde aquí o desde un mirador que encontramos a mitad de camino son imponentes. No podemos olvidar que estamos ya a casi 950 metros de altitud.


Desde este punto no podemos dejar de visitar la cercana población de Ardèvol, con su megalítica torre de defensa, de unos 15 metros de altura, de forma cuadrada y fechada sobre el año 986. En sus inicios estaba revestida por una segunda torre circular, de la cual solo se conserva su base.
También nos acercaremos al minúsculo pueblo de Su, tanto como su nombre.


Y ya que las campanadas de Fin de Año se retransmiten desde el centro virtual de España, ninguna canción mejor que Un año más de Mecano ¿no os parece?

20/02/2017

El Salt del Duran, alimentando una ciudad


El Salt del Duran es la excursión por excelencia de los residentes en Mollerussa y pueblos colindantes, tanto a pie como en bicicleta básicamente, ya que la distancia que lo separa desde la capital del Pla d'Urgell es de tan sólo 4,4 Kms.
Pero hagamos un poco de historia. Este salto de agua, allá por 1901, se usaba para abastecer de electricidad a la importante papelera La Forestal d'Urgell, recién inaugurada. La corriente circulaba por un conjunto de cables enterrados junto al propio canal hasta llegar a la empresa, ya en Mollerussa. Esta se mantuvo en funcionamiento hasta el último cuarto del S.XX.
Pero no fue ese el primer uso que se le dio al salto de agua. Años antes, los encargados de su funcionamiento, la familia Duran, con el patriarca Josep Duran a la cabeza, un industrial de Barcelona del mundo del alcohol y derivados creó la harinera Durán, la cual se alimentaba de dichas instalaciones. Fue a posteriori que se aprovecharon las mismas para la papelera.


El recorrido empieza a las afueras de la ciudad, en un cartel señalizador. En principio todo el recorrido está marcado pero realmente hay algunos cruces en los que su situación no deja muy claro hacia donde tenemos que dirigirnos. Os iremos dejando fotos con puntos de referencia pero la mejor de ellas es solo una: seguir siempre el margen derecho del canal, lo más pegados posible a éste.
En esta primera bifurcación tomaremos el camino de la izquierda.


Llegaremos a un cruce de caminos. Tenemos que seguir rectos desde donde venimos. En la foto es el camino que bordea los árboles.


Más adelante, si hemos seguido las indicaciones correctamente, tenemos que llegar a este stop (cuidado al cruzar la comarcal). A nuestra izquierda podremos ver una casona abandonada, pasto de graffiteros.


En poco tiempo llegaremos al final, o mejor dicho, a la mitad de nuestro recorrido, porque digo yo que habrá que volver ¿no?


Allí nos encontramos, además óbviamente del salto de agua, una zona bastante más baja del punto de llegada, muy sobreada y húmeda por los árboles que la cubren.


El tintiteno de varias fuentes de agua (en principio no potable) nos invita a relajarnos y descansar del esfuerzo de la ida. Si lo hemos planeado así, tenemos una mesa de piedra para comer o beber algo (aunque no haya papeleras en el lugar, recordemos recoger toda nuestra basura y a sus contenedores correspondientes en cuanto sea posible).


Justo al lado de donde nos encontramos, y con el agua pasando justo por delante de su entrada, aun queda en pie la casa en la que se guardaba el alternador que generaba la electricidad.


En la parte alta, casi de nuevo al mismo nivel del camino, se ven los restos de la antigua vivienda de los Duran, aunque en bastante mal estado de conservación.


Emprendemos el camino de regreso y esta vez lo haremos por el otro margen del canal, por el izquierdo. Para pasar al otro lado tenemos a pocos metros de donde nos encontramos un puente que cruzamos y siguiendo siempre recto llegaremos de nuevo al punto de origen.


Una excursión corta, de unos 9 kms.en total, pero fácil y divertida de realizar aprovechando el terreno totalmente llano que encontraremos de principio a fin.
Aunque no tenga que ver con el tema del post, os dejamos esta canción, ideal para los amantes del "trance" y los ritmos de Ibiza, machacona como ella sola pero sin estridencias.


10/01/2017

El cementerio desconocido de Zaragoza

La primera escapada del año hay que reconocer que, cuanto menos, ha sido curiosa y distinta al resto. Desafiando un frío glacial nos acercamos a visitar un.....cementerio. Sí sí, lo habéis leído bien.


El cementerio de La Cartuja, situado en un lateral de la N.232, fue el primero que se construyó en Zaragoza capital, aunque su uso exclusivo se redujo a menos de cincuenta años. De ahí su recogido tamaño y su poco eco incluso entre los habitantes de la capital maña.
Fue construido en sus inicios allá por 1791 para albergar los fallecidos del Hospital de Ntra.Sra.de Gracia, bajo la dirección del Marqués de Ayerbe.
Precisamente por ser el primer camposanto se encuentran enterrados aun en él grandes nombres de la antigua sociedad civil y política de la ciudad. Se cuenta que desde marqueses hasta familias de toreros pasando por otros personajes ilustres.
Un ejemplo de ello lo tenemos en el panteón de la Beneficencia, donde encontramos nombres tan destacados para Zaragoza como Lasala, Blesa o el Dr.Blesa, sin olvidar la más opulenta, perteneciente a los Marqueses de Ballestar.


Nos permitiréis que, tratándose de un lugar como el que nos ocupa, no publiquemos excesivas fotos de éste para así guardar el debido respeto que se merece.
A pesar de ello, hay varios espacios y tumbas en el cementerio que no podemos dejar de destacar como el nicho 416, el cual solo presenta grabado en la piedra el contundente mensaje "Madre, descansa en paz".
Una desgarradora historia se desprende también de una de las tumbas situadas en el suelo, que corresponde a la niña austríaca Edith E.F.Haas, fallecida en 1921 con solo 13 años después de conseguir huir de los horrores de la I Guerra Mundial.
En un lateral del recinto encontramos un vallado con nichos destinados exclusivamente a las religiosas de Santa Ana. En sus lápidas, todas iguales, figuran sus fechas de vida real y la religiosa.


El cementerio tiene acceso con párking por su parte trasera, mucho más sencillo que intentar acceder por la fachada, que da directamente a la autovía. Entrando por detrás veremos de frente el panteón de la Beneficencia y si lo rodeamos, encontramos la puerta de acceso a la capilla bajo unos arcos, con una lápida en su entrada que reza que ésta fue financiada por Jacinta Torres.


Una salida totalmente distinta a lo que estamos acostumbrados pero no por ello menos digna de ser tenida en cuenta. Vale la pena ir sin prisas y dejarse llevar por los recuerdos que en ese lugar se guardan a perpetuidad.
Y no podíamos dejar otra pieza musical que el precioso Cant dels Ocells (Canto de los Pájaros) del genial compositor Pau Casals.

26/09/2016

Las fuentes del Llobregat en Castellar de n'Hug


Paz. Naturaleza. La mezcla de estas dos palabras es lo que mejor define este enclave de nuestra geografía, bastante visitado pero curiosamente no masificado, gracias a Dios. Pocas veces tenemos el privilegio de contemplar desde tan cerca el nacimiento de un río y hay que reconocer que uno se imagina verlo después de una importante escalada y aun así, gozar de ello con cierta dificultad. Todo lo contrario de lo que sucede con el Llobregat y sus famosas Fuentes, de donde mana el agua que forma el río en su curso hasta Barcelona y el mar.


Además, la ruta para llegar hasta la zona, a pesar de ser de montaña, es realmente de buenas carreteras ya que gran parte del trayecto lo realizamos por el Eix Transversal C-25 hasta pasar Berga. Allí nos desviamos por la C-16/E-9 ya prácticamente hasta el rótulo de Castellar de n'Hug.
Llegamos al Hostal les Fonts. Podemos dejar el coche allí mismo y subir a pie 1km.aprox.o seguir perfectamente con nuestro vehículo hasta un segundo párking más arriba, justo al principio de la senda que bordea el río, perfectamente delimitada y protegida con troncos.


Mientras nos adentramos en la frondosidad del lugar, vamos descubriendo a nuestro paso auténticas maravillas para nuestra vista, desde grandes cascadas que rompen el curso del río.....


.....hasta árboles emergiendo de lugares inverosímiles y que parecen estar casi flotando, suspendidos en el aire sin más soporte que el musgo que en ellos se ha adaptado.


Entre tanta belleza y verdor, llegamos al punto culminante del recorrido; las Fuentes del Llobregat, donde se considera que nace dicho río.


Siguiendo la bucólica senda hacia arriba llegamos al pueblo de Castellar de n'Hug, típico pueblo pirenaico, con sus construcciones de piedra, pizarra y madera y sus calles empedradas.


Pero esta población es conocida, además de por su concurso internacional de "gossos d'atura" (los perros que conducen los rebaños) que se celebra el último domingo de Agosto, es porque en ella se amasan unos descomunales croissants de, 'al loro!, 1 kg.de peso. ¡Para morir en el intento!


Tampoco podemos eludir la visita, en el centro del pueblo, a la iglesia de Santa María, construida en el S.X, románico puro.


Ya de regreso y una vez descendidos los escalones que antes nos tocó subir, descubrimos justo detrás del hostal un precioso y antiguo puente de piedra habilitado al paso y por el que se puede contemplar como el agua cae casi en vertical justo bajo éste, para amansarse unos instantes y seguir cayendo en su recorrido hasta el mar.


Un viaje que vale la pena realizar por diversos motivos: los paisajes, la calma, la gastronomía local... Os recomendamos encarecidamente que os acerquéis a este paraje del Pirineo catalán.