"EL VIAJERO QUE REGRESA NUNCA ES LA MISMA PERSONA QUE ERA ANTES DE IRSE"
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28/03/2018

Museo Roda-Roda, vuelta al pasado


Hay muchísimos museos dedicados a todo tipo de artes o aficiones pero no hay tantos, en proporción a lo que mueven en el mundo (y nunca mejor dicho) dedicados a la automoción.
Hablamos de museos enfocados a vehículos antiguos en general y de ubicación fija, nada que ver con los modernos salones del automóvil que se organizan periódicamente en las grandes capitales mundiales.


Museos mucho más modestos, sin duda, pero que nos devuelven a la realidad de lo que fue este mundillo no hace tantos años atrás, con motores que arrancaban a manivela y asientos que parecían el salón de casa.


Encontraremos algunos para nada modestos que son los museos oficiales que cada marca tiene, normalmente muy cerca de su sede central (Ferrari en Maranello, Mercedes en Stuttgart...) pero esos los dejaremos para otra escapada y poderos dar fe de ellos en primera persona.


En todos ellos podemos contemplar la evolución del automóvil hasta casi el coche actual, los cambios en los diseños, las potencias de los motores, etc...


Pues bien, si os acercáis a Lleida capital os recomendamos no dejéis de visitar el Museo de la Automoción Roda-Roda, donde se puede contemplar auténticas reliquias de multitud de marcas de automóvil, incluyendo también algunos camiones, motocicletas y coches de competición.


Si además del atractivo ya implícito que esto conlleva, le añadimos que es de entrada gratuita y nos ofrece un horario de apertura suficientemente amplio, pues mejor nos lo ponen. Y si además de todo lo dicho, el museo alberga también un apartado destinado a la evolución de los motores a lo largo de la historia y una inmensa colección de miniaturas de coches a escala, ya poco más nos queda por pedir y ninguna excusa por poner para no visitar este genial espacio.

19/06/2017

Cervera y los hermanos Márquez

Si nos acercamos a Cervera, la capital de la Segarra, y población natal de los campeones de motociclismo, los hermanos Marc y Alex Marquez, podremos echar un vistazo a la nueva nave adquirida por la familia situada en la Avda.de Agramunt, en el polígono industrial de la localidad.
En ella, que dista pocos metros de la vivienda familiar, se guardan la nueva motorhome que desde este año servirá como residencia de ambos pilotos al desplazarse a los circuitos, al menos los europeos, sus motos de entreno y diversos coches, tanto los que Honda le cede a título particular a Marc como los BMW (hasta 4) que éste lleva acumulados por conseguir la "pole" en sendas carreras.


El local, de unos 1000 m2, era una antigua fábrica de muebles de Cervera, la fachada y laterales del cual se han revestido con paneles de color negro y una ancha franja de color rojo que recorre todo el perímetro. En la parte superior se han colocado las iniciales y dorsales de los dos pilotos: MM93&AM73.


Uno de los motivos, si no el principal, que ha llevado a la familia a adquirir esta nave, además de guardar los vehículos que hemos citado anteriormente, es para poder aparcar sin problemas el camión Scania con el que arrastran la motorhome que decíamos al principio. Una tractora de 580CV, conducida precisamente por el padre, Julià, el cual se sacó el carnet para esta clase de vehículos el año pasado.


Un punto de visita interesante en especial para los amantes del motociclismo y en el que, quien sabe, si tenéis suerte, el día que vayáis igual os encontráis con uno de nuestros dos campeones por las instalaciones saliendo a probar alguna de sus motos de cross.

15/02/2017

Perfumes, motos.....museos curiosos de Andorra

Muchos tienen la equivocada idea que Andorra son solo tiendas y pistas de esquí. No les culpamos; es el cliché que se ha vendido desde muchos años atrás ya que los impuestos en el pequeño país de los Pirineos no tenían nada que ver con los de España. Ello unido a que antaño se podía comprar allí muchos artículos que en nuestro país, con suerte, veíamos solo en los anuncios.
Afortunadamente, esta ideología ha cambiado considerablemente con el tiempo pero no el hábito de ir a Andorra.....a comprar; lo que sea, pero a comprar. Aunque a ello podemos añadir a los fanáticos del deporte blanco, el Principado nos ofrece un sinfín de atractivos más, muchos de ellos desconocidos por el gran público, algunos de los cuales quisimos descubrir en esta escapada.


Además de alojarnos en un magnífico parador nacional, cenar en el restaurante de moda y la casi obligada visita al centro termo-lúdico Caldea, aprovechamos el resto del fin de semana para visitar un par de museos poco habituales: el domingo por la mañana nos acercamos al Museo del Perfume (www.museudelperfum.ad) en Escaldes y por la tarde subimos hasta Canillo para visitar el Museo de la Moto (www.m2r.ad).


El primero se encuentra situado en el establecimiento principal de la cadena de perfumerías Julia, de la cual depende también en gran parte el museo. Es un recinto realmente curioso y llamativo ya que presenta frascos de perfumes de más de 100 años de antigüedad hasta prácticamente la actualidad, incluido un pequeño recipiente, en concreto del antiguo Egipto, que data de 3000 años de antigüedad.


Algunos de esos envases, al igual que los de hoy en día, son auténticas obras de arte y su principal activo era (y es) llamar la atención visualmente de su potencial comprador.


Os dejamos diversas fotos para que os hagáis una idea. Algunos de los frascos antiguos que estaban a la venta podían oscilar entre los 300 y los 1500 euros sin ningún problema.


Más que un perfume, parecía una obra de arte y su lugar destacado tenía casi como tal, este espectacular envase de Christian Dior, del año 1956 y de unos 25 cms.de alto, llamado Diorissimo.


Personalmente, el que más me llamó la atención, que fueron muchos, pero si tuviera que destacar uno en concreto fue este raro envase en forma de serpiente y cabeza de dragón, la cual hace las veces de tapón. Sus sinuosas formas, unido al rojo intenso de su contenido, lo hacía absolutamente espectacular.


Saliendo finalmente del museo, en el que hubiéramos estado una hora más sin problema, nos fuimos a comer a un restaurante conocido, The Family Arms, encantador y con muy buen servicio.
Una vez repusimos fuerzas, vuelta al coche y enfilamos dirección Francia, hasta la parroquia de Canillo. Allí encontramos, ya a la salida del pueblo, a mano derecha y a pie de carretera el Museo de la Moto, abierto un tiempo después del de Basella y el de Barcelona.


Como en este tipo de visitas es mil veces mejor cualquier imagen que lo que os podamos explicar, preferimos dejaros algunas de las motos que en dicho museo podemos contemplar. Algunas son ejemplares únicos y se hace verdaderamente extraño contemplar esas formas de alguna de ellas, tan especiales hoy en día.


Y como os decíamos al principio que lo habitual de Andorra son las tiendas, pues nuestro clip para esta entrada es justamente eso, Música para tiendas Vol,22. Así lo encontraréis en Youtube y muchos más. Esperamos lo disfrutéis.


22/02/2016

Museu de la Moto, el primero de tres

Este museo es referencia desde hace ya años para los aficionados al motociclismo y al motor en general, junto con el de Barcelona y el de Canillo, en Andorra (http://www.museumoto.com/es).
Llegar hasta él es realmente fácil. Está situado a pie de la carretera L-311 y C-149 que va hasta el Principado, entre las poblaciones de Ponts y Oliana, en el término municipal de Basella. Un parking inmenso nos acoge, con una gasolinera justo al lado, por lo que no tenemos que preocuparnos por el combustible.
El recinto del museo está dividido en 3 partes: un comedor-cafetería inmenso, con sala de juegos, televisión, etc…donde se puede comer perfectamente ya que está gestionado por la cadena Pans&Company.
Justo antes de la taquilla tenemos una pequeña tienda de souvenirs y  merchandising, tanto del propio museo como de varios fabricantes de motocicletas.

Y contiguo a ésta empieza lo que es el motivo principal de la visita. Decir que la entrada general son 7€ y la de jubilados, menores, etc…5€. Son dos plantas a rebosar de motos (unas 180) desde principios de 1900 hasta casi la actualidad. Se accede por la planta superior y después se continúa hacia la planta baja.
En la primera, gozaremos de auténticas obras de orfebrería, más que de mecánica, desde las primeras bicicletas con motor hasta los primeros sidecars, algunos de ellos fabricados en madera o ¡mimbre!


Encontraremos piezas realmente de valor de marcas míticas como Norton, Indian, Harley Davidson y muchas otras desconocidas para el público en general.


Podríamos extendernos tanto como quisiéramos pero en lugares como éste es donde la expresión “una imagen vale más que mil palabras” cobra su máxima lógica. Mejor os dejamos deleitar con algunas de las fotos escogidas para todos los visitantes del blog.

Ya en la segunda planta, encontramos una exposición temática de ciclomotores, un apartado dedicado a motos que han disputado el Dakar y una reproducción de lo que sería un taller de la época, con sus motos a medio reparar, su recambios, su…..polvo, todo muy realista.

Realmente una visita muy recomendable por supuesto para los aficionados al motociclismo pero que el público en general la disfrutará también como un motero más.