"EL VIAJERO QUE REGRESA NUNCA ES LA MISMA PERSONA QUE ERA ANTES DE IRSE"
Mostrando entradas con la etiqueta mercadillos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mercadillos. Mostrar todas las entradas

15/11/2024

Espinelves y su mítica Fira de l'Avet...por suerte o desgracia

Pocas veces, por no decir nunca, criticamos algún destino de los que visitamos, lo cual no significa que no os contemos la realidad de lo que en ellos acontece para evitaros sorpresas si algún día los visitáis. Esa es nuestra principal idea y suponemos que la idea de los organizadores de la Fira de l'Avet d'Espinelves es que ésta sea un absoluto éxito año tras año. Y desde luego que lo han conseguido.....tanto que igual "mueren" de ello.
Ya teníamos noticias que esto venía sucediendo desde unos años atrás pero este 2024, a pesar de todo, decidimos escaparnos de nuevo al precioso pueblo de Espinelves. O mejor dicho, esa era la idea ya que, en un primer intento, la cola de coches para acceder llegaba hasta la salida de la autovía, la cual ya estaba cortada con conos por los Mossos. Unos 3 kms.más arriba, siguiente salida, cambio de sentido y a la vuelta parecía que la cosa, en unos 15 minutos, se había despejado y al menos nos dejó coger la salida correspondiente.
El segundo intento fue peor. Se tradujo en una caravana interminable de coches y más coches, entre vallas, peatones y vehículos mal aparcados casi colgando en los laterales de la estrecha carretera. Y así pasamos por todo el interior del pueblo, siguiendo las indicaciones de los voluntarios (parking lleno, sigan sigan...) una vez tras otra hasta casi una hora después llegar al mismo punto donde habíamos realizado el cambio de sentido en la primera intentona.


Con una mezcla de tristeza, asombro y cabreo a partes iguales, decidimos abortar misión y aprovechar la salida para visitar otros lugares por la zona pero creemos firmemente que la organización tiene que abordar seriamente la super-afluencia de personas, sobre todo de vehículos. Quizás un máximo diario de coches con reserva previa o algo por el estilo pero no es de recibo hacer un viaje, ya sea más corto o más largo, para llegar a tu destino y ver las afueras desde dentro del coche sin poder ni aparcar y tener que darte la vuelta. Espinelves, la Fira seguro que fue genial y ese es realmente nuestro deseo. El resto de organización, suspenso gordo.

15/11/2023

Mercadillos navideños


Hay muchas cosas típicas de la época navideña y sucede también que muchas de ellas las damos asimismo "por hechas": las comidas con la familia, el salir de fiesta, los regalos, etc... Otras, como el caso que nos ocupa, nos las encontramos por la calle y tenemos que ser conscientes que organizar los mercadillos navideños es tarea ardua para todas las partes.


Estos mercadillos se vienen organizando desde hace muchísimos por todo el mundo aunque hay ciertas ciudades que destacan por su belleza y espectacularidad. En Europa encontramos ejemplos como los de Metz, Riga, Budapest, Craiova, Birmingham o Madeira, entre muchísimos otros.


Sin salir de España, encontramos los archiconocidos eventos de Madrid, en su espectacular Plaza Mayor, el famosísimo Mercat de Santa Llúsia de Barcelona y otros más pequeños pero en proporción, igual o más masificados, como la Fira de l'Avet de Espinelves.
Pero en esta escapada nos decantamos por el de Zaragoza, situado, como no, en la magnífica Plaza del Pilar. En él pudimos encontrar los típicos productos navideños, decoración artesanal, una pista de patinaje y unas rampas para los más pequeños o un precioso tiovivo. El puesto de chuches reconocemos que no fue exclusivo de los enanos de la casa 😉


Y no hay mercadillo de Navidad que se precie sin que se pueda visitar la residencia del principal personaje de esta celebración: el afable y generoso Papá Noel o disfrutemos, entre muñecos de nieve, de un recorrido en tren.

15/04/2023

Comprar todo lo imaginable en Els Encants


Si queréis buscar mucho, encontrar de todo y muy probable no comprar nada, estáis en el lugar indicado. Bromas y exageraciones aparte, hay que reconocer que el que visita el mercadillo de Els Encants de Barcelona y sale sin nada se puede considerar un bicho raro ya que encontramos absolutamente de todo. Y cuando decimos de todo, queremos decir DE TODO. Eso sí, también es la cuna del regateo y de los precios inflados al 3000%, tenedlo en cuenta.
Os dejamos aquí (WEB) el enlace a su página para que podáis consultar los horarios, ubicación exacta y cualquier otro tipo de información que necesitéis.


Els Encants, en su nueva ubicación enfrente de la antigua y casi a los pies de la Torre Agbar, fue inaugurado el 25 de septiembre de 2013, en unas modernas instalaciones, con buenos equipamientos tanto para los comerciantes como para los visitantes, muchos de ellos turistas. Destacar especialmente la cubierta dorada reflectante del recinto. Impresionante.


Para el que lo visite, tenemos un párking de pago justo debajo del propio mercado (nada barato, esto es Barcelona...) pero ideal si acabamos la visita con alguna compra pesada o voluminosa.
Podemos comer algo también en alguno de los puestos que hay bien en la parte más alta del recinto o en un restaurante en la primera planta.


Una vez dentro sólo es cuestión de perdernos sin prisa entre los incontables puestos y disfrutar de la impensable quincalla que llegamos a encontrar en ellos. Y para los que les guste el tira y afloja de un regateo, os lo pasaréis teta ya que algo de 160€ igual lo acabáis comprando por 20. Salimos de allí con la sensación de que los vendedores te decían los precios casi a boleo 😂 ¡Disfrutad!

30/01/2019

La Valencia señorial (1ª parte)

Como hacemos varias veces durante el año, nos cogimos un par de días libres que, junto al fin de semana, nos dieron para escaparnos esta vez a la capital del Turia, una ciudad de la que no esperábamos demasiado, la verdad sea dicha, y que al final nos dejó un muy buen sabor de boca.


Hay que reconocer que la idea principal del viaje era la parte más moderna, con el Oceanografic y la Ciudad de las Artes y las Ciencias como objetivo, de los que hablaremos en nuestra próxima entrada, pero eso era un día completo ya programado y teníamos mucho más tiempo para explorar la ciudad.
Nuestra primera visita fue cuando llegamos, después de instalarnos y comer, al precioso Mercado de Colón, una construcción modernista destinada en exclusiva a la gastronomía, repleta de cafeterías y pequeños restaurantes y aderezada con chiringuitos de artesanía de todo tipo, librerías, etc...


De allí fuimos a la Pza.Lope de Vega, uno de los pocos enclaves desde donde se puede apreciar la Iglesia de Santa Catalina, levantada en 1245 entre el embrollo de calles que supone el barrio del Carmen. De estilo gótico, su fachada principal se está restaurando desde  2004. En ella se ubicaba el Tribunal de pesos y medidas de Valencia.


No muy lejos de allí y aprovechando que la zona es peatonal, nos dirigimos andando hasta la Catedral de Valencia y su famoso Miguelete, o sea su campanario. Construida sobre la antigua del S.VI, en la actualidad podemos observar básicamente su estilo gótico con algunas pinceladas de barroco.


A destacar de su interior un Goya situado en una de las capillas, su Museo Catedralicio, un Santo Cáliz y una reliquia de San Vicente Mártir, en concreto dicen que su brazo izquierdo, que podemos ver en la parte trasera del Altar Mayor.


Ya al día siguiente visitamos un poco de pasada la Iglesia de San Agustín, antiguo convento de frailes, la cual fue destruida en 1936 por la peor de nuestras guerras. Presenta una sola nave de estilo gótico francés del S.XIV, con varias capillas en sus laterales.


Nos habían recomendado visitar especialmente el Mercado Central y allá que fuimos antes que lo cerrasen. Realmente vale la pena acercarse hasta este edificio de hierro y cristal, con varias fachadas y entradas. Los puestos están muy bien organizados, pulcros e incluso decorados con gusto. Carnes a un lado, pescados al otro y la parte central destinada a las panaderías, frutos secos y demás.
Si conseguimos apartar la mirada de los puestos por un momento y miramos hacia arriba podremos contemplar la cúpula central del edificio, que alcanza una altura total de 30 metros.


Ya por la tarde y reservando fuerzas para el día siguiente (Oceanográfic, etc...) nos acercamos a visitar la Parroquia de los Santos Juanes, de la que destaca su gigantesco óculo cegado que se conoce como la O de Sant Joan, concebido inicialmente como un gran rosetón.


El interior del templo, actualmente en restauración las pinturas de Palomino de la bóveda, es un tributo al barroco más desbordante, con diversidad de estatuas representando las Doce Tribus de Israel.


El edificio, o al menos una de sus fachadas, tiene una curiosa y al mismo tiempo triste historia.
Encima de la Virgen del Rosario se levanta la Torre del Reloj, guardada por los Santos Juanes a sendos lados y rematada por una veleta a la que, según cuenta la tradición, los padres sin recursos hacían mirar embobados a sus hijos mientras los abandonaban en la plaza a su suerte.


El último día y antes de emprender viaje de regreso, lo destinamos a visitar un par de edificios concretos que nos habíamos dejado para el final.
El primero de ellos fue la Lonja de la Seda, actualmente declarado Monumento Nacional y Patrimonio de la Humanidad, distinción la cual no nos sorprende lo más mínimo.


No se apellida "de la Seda" en balde si no por tratarse de tan cotizado tejido, especialmente en 1469 cuando se construyó el edificio para congregar y gestionar el boyante comercio de la ciudad ya que Valencia, junto a Génova y Marsella, era de los principales puertos del Mediterráneo y entrada a Europa en consecuencia.
Atravesamos el Patio de los Naranjos y nos adentramos en la Sala de la Contratación o Salón Columnario, por motivos obvios. Imponente. No se puede decir otra cosa.


De allí pasamos a la espectacular Sala del Consulado del Mar y su Cámara Dorada, con un artesonado que le da nombre en su techo que nos deja sin palabras.
En esta estancia, como es fácil suponer, se discutían y decidían asuntos del orden marítimo y mercantil, regulado por unos llamémosles jueces, cónsules más bien.


Terminamos nuestra visita por las otras salas de la Lonja pasando también por la torre. Fijaros si el comercio era importante para los mercaderes, a nivel ético, que en el edificio se habilitó incluso una pequeña cárcel para tratantes que no respetasen la palabra dada, pequeños ladrones, etc...a la espera de ser recogidos por las autoridades.


Y ya por último, antes de emprender ruta de vuelta, nos dirigimos al último y seguro más imponente edificio de todos: las Torres de Serranos. Construidas entre 1392 y 1398 por Pere Balaguer, son dos inmensos pentágonos que conforman las torres propiamente dichas y que custodian la puerta principal.


Desde el interior y a medida que vamos ascendiendo, ascendiendo y ascendiendo.....¿hemos dicho ya que vamos ascendiendo? encontramos unas grandes aberturas a modo de balcones que, según la historia, servían como tribuna donde colocarse las familias más pudientes de la ciudad ya fuera para ver la llegada de algún personaje ilustre o seguir alguna celebración sin mezclarse con el populacho.
Ya en su parte más alta tenemos unas magníficas vistas de la ciudad y del Turia que la baña y desde donde nos despedimos hasta la próxima escapada.