Lo que antaño se considera fue una simple torre de guardia edificada en el S.IX por orden del Conde Guifré el Pilós, de gran renombre en tierras catalanas, no fue hasta mediados del S.XIV que se transformó en residencia, fortificada eso sí, de Arnau Guillem de Besora.
Después de varias modificaciones y ampliaciones, ya en el S.XX la familia Juncadella da el espaldarazo definitivo al Castillo de Montesquiu y a los jardines que lo rodean, confiriéndoles su actual apariencia.
Cuando en 1972 falleció Mercé Juncadella, la última de la estirpe familiar, el edificio pasó a ser propiedad de la Diputación de Barcelona, la cual lo destinó a centro de convenciones, conferencias, etc...y haciéndose cargo de todo su mantenimiento.
Os recomendamos la visita guiada que empiezan a las 10 de la mañana espaciadas cada hora.




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